
Senadora Esmeralda Hernández
Montería.(Enlace País-Edgar Astudillo).En estas cálidas tierras del Señor, donde con frecuencia se observan por los potreros de las poblaciones de Ciénaga de Oro, San Antero, Lorica y Canalete, pandillas de muchachos, corriendo detrás de indefensas burritas en procura de sostener relaciones sexuales con ellas, cayó como agua fría, la noticia sobre el encarcelamiento de quienes, de ahora en adelante, sean menores o adultos, cometan ese delito zoofílico.
Ya el cuento de que mamar burra o tener como querida a una María Casquito, es un honor de hombre caribe, y que aquel que no lo hizo en su niñez adolescencia, tiene el miembro viril reducido a mínimas expresiones, comenzó a convertirse en un cuento silencioso y mañoso del pasado. Algunos observaron que la zoofilia tiene en el interior del país, aberrantes practicantes con distintas razas de animales. Y Que No están libres de pecado.
Los hermanos mayores, los tíos y abuelos, cómplices tradicionales de las pandillas zoofílicas consultan a los abogados del pueblo y escudriñan las excepciones de la norma, convencidos que podrán burlar la represiva ley.
La violación carnal a un animal sea burro, burra, caballo, yegua, cabra o vaca, es ahora un delito grave en Colombia, sancionable con cárcel física. Lo grave es que no tiene excarcelación ni casa por cárcel.

Marías Casquitos, libres de acoso
Los adolescentes y jóvenes de San Roque de Talaigua, que ostentan la fama de ser los más zoofílicos de esa región del Caribe, están desconcertados por la noticia. Algunos pobladores de San Antero, capital del festival mundial del burro, dividen opiniones: Unos le dan la bienvenida a la norma y otros la descalifican. Anuncian, que invitarán a los autores de la ley para que la expliquen de manera detallada en un conversatorio académico y jurídico.
Todo tiene su origen en la aprobación en el congreso y en la posterior sanción presidencial de la ley 2627, conocida como la ley No más Zoofilia, impulsada por la senadora Esmeralda Hernández. Convierte el abuso sexual con los animales en un delito autónomo y no excarcelable.
Comete este delito quien ejerza cualquier forma de penetración (anal, vaginal u oral) al animal, ya sea con el miembro viril, otras partes del cuerpo o mediante objetos.
PENAS Y SANCIONES
La ley ordena penas entre 48 y 55 meses de cárcel de forma obligatoria intramural.
Penas máximas con agravantes que pueden ascender hasta los 140 meses de prisión (más de 11 años) si se cumplen condiciones específicas.
Prohibición de ejercer cualquier profesión, comercio u oficio relacionado con animales de 2 a 4 años.
Prohibición absoluta: Veto total para adquirir, cuidar o refugiar animales.
Sanciones económicas: Multas que van desde los 30 hasta los 50 salarios mínimos mensuales legales vigentes, SMMLV.
La senadora Esmeralda Hernández, autora de la iniciativa, confirmó que esta nueva normativa crea un tipo penal específico que hasta la fecha no existía en el ordenamiento jurídico del país.

Ahora en Colombia la zoofilia es delito
LA ZOOFILIA EN LAS RELIGIONES
En distintas religiones del mundo la zoofilia tiene variados niveles de rechazo. En el judaísmo La Torá y la Biblia hebrea prohíben estrictamente la bestialidad y ordenaban la pena capital tanto para la persona como para el animal. Encontramos que todas las ramas del cristianismo (catolicismo, protestantismo, ortodoxia) rechazan y prohíben este acto por considerarlo contrario al orden moral y antinatural
La ley islámica considera la bestialidad como un acto estrictamente prohibido y castigable.
Las antiguas leyes y textos hindús prohíben la bestialidad, a pesar de que algunos animales como la vaca son apreciados y venerados como sagrados e intocables. El Budismo, contempla respeto total a los seres vivientes por lo que cualquier trato abusivo o antinatural hacia los animales está completamente descartado y es castigado con severidad.
LA CIENCIA MÉDICA Y LA ZOOFILIA
La ciencia médica tiene claro que el contacto sexual con animales representa un riesgo severo de zoonosis, es decir, enfermedades que se transmiten de animales a seres humanos. Los patógenos animales (bacterias, virus y parásitos) entran en contacto directo con las mucosas humanas, provocando infecciones graves. El contagio de la Leptospirosis, la brucelosis, la rabia y el contagio con parásitos y hongos puede originarse en un contacto sexual entre un ser humano y un animal.
UN CONTAGIO ZOOFILICO ANECDÓTICO
A finales de los años ochenta, fue famoso en Montería el contagio de un grupo de soldados que se amancebó con una María Casquito en las inmediaciones del batallón, terminando más de una decena, contagiados con la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Al final, la meneca fue sacrificada y los soldados sometidos a riguroso tratamiento antibiótico hasta su curación.






